Skip to main content

SEQUEDAD VAGINAL

Con las alteraciones hormonales que ocurren durante el periodo que antecede a la menopausia y una vez instaurada esta es normal que la salud de nuestra vagina se vea afectada. Y es que, cuando tu cuerpo produce menos estrógenos hay una reducción en la circulación sanguínea a nivel de la vagina, la vulva e incluso el clítoris, lo que hace que se vea alterada la lubricación natural.

sequedad vaginal

La atrofia vaginal es una afección por la que los tejidos que revisten el interior de la vagina se adelgazan, se secan y se inflaman y como consecuencia de ello estos tejidos se vuelven más finos, menos elásticos y menos húmedos. Además, cambia el ph de la vagina y la flora se puede ver alterada siendo más frecuentes las infecciones. Todo ello puede ocasionar molestias de tipo picor y malestar que pueden ser especialmente acusadas durante las relaciones sexuales. 

La prevalencia y la severidad de los síntomas van a variar en función del tiempo transcurrido desde la menopausia. Después del primer año, en torno a un 65% de las mujeres van a experimentar sequedad y atrofia vaginal y seis años tras la menopausia son hasta un 84% las que padecerán estos síntomas. En ocasiones las pacientes normalizan cierta sintomatología y no consultan por ello. Hoy en día sigue siendo una entidad infradiagnosticada e infratratada. Es de especial interés incidir en la importancia que tiene preguntar desde la consulta a las pacientes por este tipo de síntomas y así, tratarlos cuanto antes y evitar el impacto en su calidad de vida.

Gracias a la Ginecología Regenerativa contamos con diferentes soluciones para todos estos problemas. Tratamientos que harán posible que recuperes la comodidad y tu confianza. El plan de actuación debe ser a la medida de cada paciente, individualizado y, no debe ser estático, sino que debe cambiar durante la vida de la paciente para adaptarse a las necesidades y características clínicas que presente en cada momento.

img 3624

Pero…¿Qué conocen las mujeres del síndrome genitourinario de la menopausia (SGUM)?

El término síndrome genitourinario de la menopausia (SGUM) es un término médicamente más preciso, integral y más aceptable que atrofia vulvovaginal. Y que, se introdujo por primera vez en 2014. Así, con este término, es como nos referimos de manera más profesional a este tipo de afección. 

Es una enfermedad crónica y progresiva que afecta a la sexualidad y a la calidad de vida. Es prevenible y tratable. Requerirá de un tratamiento a largo plazo y, a menudo, secuencial que consiste en lograr el alivio de los síntomas. Los tratamientos más conocidos entre las mujeres son los lubricantes, seguidos de los estrógenos locales. Y, sorprendentemente hay estudios que hablan hasta de un 20% de mujeres que no conoce ningún tratamiento.

TRATAMIENTOS NO HORMONALES

Entre los tratamientos no hormonales se encuentran los hidratantes vaginales que ayudan a mantener la vagina húmeda y flexible. La recomendación es aplicarlos a diario por la mañana y por la noche, logran un alivio inmediato, pero no tratan el problema y no reparan los tejidos.

Por otra parte, están los lubricantes vaginales, se recomiendan los de base agua y estarían indicados en todas las relaciones sexuales para reducir el dolor y la fricción.

Debemos tener en cuenta que la piel es una estructura biológica altamente sofisticada que contiene entre otros, agua procedente de la transpiración y lípidos procedentes de la secreción sebácea natural. La presencia de agua y lípidos en la piel es vital para su adecuada función y su capacidad para mantener la homeostasis en el organismo. Es muy importante seleccionar una textura y unos principios activos con unas características concretas para conseguir una mayor satisfacción y adherencia al tratamiento prescrito, aliviando la sintomatología y promoviendo una correcta recuperación de la piel vulvar.

Es también conocido, el beneficio que conlleva mantener la actividad sexual para prevenir la atrofia vaginal. El mantener una vida sexual activa, así como, la terapia vibrante también nos va a ayudar, al verse aumentado el flujo sanguíneo, la lubricación, la elasticidad y la sensibilidad de nuestra zona íntima además de fortalecer los músculos del suelo pélvico. Todo ello va a contribuir a una mejor función sexual y bienestar general.

Los ejercicios para fortalecer la musculatura del suelo pélvico también van a favorecer que aumente el flujo sanguíneo hacia la vagina mejorando su elasticidad, así como la función urinaria.

Por otra parte, contamos con probióticos específicos que actúan sobre la microbiota vaginal y, mejorando el entorno vaginal, mejoran estos síntomas y evitan infecciones compensando la disminución de estrógenos.

En el grupo de los tratamientos no hormonales se encuentran los tratamientos regenerativos, dentro de éstos quizá los que tienen mayor protagonismo son el láser ginecológico y la radiofrecuencia vaginal.

El láser ginecológico va a actuar en la mucosa vaginal estimulando la producción de colágeno y mejorando la circulación sanguínea con lo cual la vagina se vuelve más elástica, hidratada y sana.

La radiofrecuencia es un procedimiento no quirúrgico que va a utilizar energía de radiofrecuencia para estimular la producción de colágeno y mejorar la laxitud y el tono de la piel de la zona genital consiguiendo así mejorar la sequedad vaginal e incluso mejora la incontinencia de orina, el dolor en las relaciones sexuales, así como la flacidez vaginal causada por el envejecimiento.

Contamos también con la terapia de ácido hialurónico. Su infiltración sirve para tratar la sequedad vaginal y la dispareunia debido a los bajos niveles estrogénicos.

sequedad vaginal 1

TERAPIA HORMONAL LOCAL

La terapia hormonal local para el tratamiento de la atrofia vaginal debido a la deficiencia estrogénica en mujeres posmenopáusicas debe ser de primera elección y según los criterios establecidos por la Asociación Española para el Estudio de la Menopausia (AEEM) de elegibilidad de la Terapia Hormonal de la Menopausia (THM) sería de categoría 1. Esta categoría implica que no existen restricciones o que los beneficios superan los riesgos. 

Está más que demostrada la eficacia y la seguridad del uso de estrógenos locales para el tratamiento del SGUM incluso en pacientes con antecedente de cáncer de mama puesto que la absorción sistémica es mínima.

Los estrógenos locales han demostrado mejoría de los síntomas urogenitales entre las dos y las cuatro semanas desde el inicio del tratamiento.

Como conclusión, cabe decir, que, por diferentes motivos fisiológicos, preventivos y de eficacia deberían considerarse como tratamiento de primera línea aquellos tratamientos que actúan sobre los receptores estrogénicos. En una segunda línea y en cualquier momento y/o complementario deberían considerarse los hidratantes y/o lubricantes vaginales ya que estos son efectivos sobre los síntomas, pero no previenen ni mejoran la patología de base. Y, en otra rama estarían los tratamientos regenerativos entre los que se encuentran el láser, la radiofrecuencia vulvovaginal y el ácido hialurónico entre otros. 

¡La menopausia y la salud sexual ya no se viven igual que antes!

En Beldon Medical estamos muy comprometidos con la salud y el bienestar de las mujeres y tenemos muy presente que la atrofia vulvovaginal puede asociarse con síntomas graves y con un deterioro importante de la calidad de vida por lo que promovemos una evaluación clínica adecuada y una intervención terapéutica temprana. 

Descubre más
Más contenidos

ENTREVISTA CON DELUEM

ENTREVISTA CON RENATA COLLADO

SEQUEDAD VAGINAL