La exposición solar es una de las tres principales causas del envejecimiento cutáneo, junto al alcohol y el tabaco. Sin embargo, el sol es esencial: regula nuestro ánimo, ciclos de descanso y nos ayuda a producir vitamina D, clave para la salud ósea y el sistema inmune.
¿El problema? La radiación solar también acelera el envejecimiento de la piel y aumenta el riesgo de cáncer de piel. Por eso, la protección solar diaria es imprescindible los 365 días del año si quieres mantener tu piel sana y joven.
En esta guía práctica, aprenderás qué fotoprotector elegir según tu tipo de piel y tus objetivos estéticos, asegurando protección y resultados visibles.
Radiación UVB y UVA: ¿por qué necesitas protección?
- UVB (5%): causa enrojecimiento, eritema solar y alergias de forma inmediata.
- UVA (95%): penetra en la dermis, altera colágeno y elastina, provocando arrugas, flacidez, manchas y fotoenvejecimiento. Además, contribuye al desarrollo de melanoma y otros cánceres de piel.
Por ello, necesitas protectores solares de amplio espectro que cubran tanto UVA como UVB todos los días, incluso en interiores.
Cómo entender las etiquetas: SPF, PA+, IR-A, Lambda Crítica, HEVL
- SPF: mide protección UVB. SPF 30+ bloquea el 97.5% de rayos UVB y es el mínimo recomendado para el día a día, mientras que SPF 50+ es ideal en exposiciones intensas.
- PA+: indica protección UVA (de + a ++++).
- IR-A: protege de radiación infrarroja que provoca deshidratación y flacidez.
- Lambda Crítica y HEVL: protegen frente a luz visible y luz azul de pantallas, evitando pigmentación y envejecimiento prematuro.

Tipos de filtros: ¿químico, mineral o híbrido?
Filtros químicos: absorben los rayos UV, ideales si buscas fórmulas ligeras y sin efecto blanquecino. Espera 20-30 min antes de la exposición.
Filtros minerales (óxido de zinc y dióxido de titanio): reflejan los rayos, ideales para pieles sensibles y niños. Se absorben de inmediato, aunque pueden dejar residuo blanco, hoy mitigado con fórmulas micronizadas.
Filtros híbridos: combinan ambos tipos para máxima protección con texturas agradables.
La importancia de los antioxidantes en tu rutina solar
Un fotoprotector es más efectivo cuando se combina con antioxidantes como vitamina C y E, que neutralizan radicales libres generados por el sol, reduciendo manchas y arrugas. Complementa con una dieta rica en frutas, verduras, omega 3 y té verde para potenciar resultados.
Cómo elegir tu protector solar ideal
Recomendamos fotoprotectores que no solo bloqueen la radiación, sino que también traten:
Manchas y pigmentación
Líneas de expresión y flacidez
Sensibilidad y rojeces
Protección sin perfumes, en texturas ligeras y confortables
Con opciones con color si deseas un acabado uniforme sin renunciar a la protección.
Descubre cuál es el mejor fotoprotector para tu piel
Creemos que no todos los solares son para todas las pieles. Nuestro Asesoramiento Online te ayudará a elegir el protector solar que tu piel necesita para mantenerla joven, sana y protegida durante todo el año.
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